Descripción del proyecto

NUEVO RESTAURANTE EN EL PUERTO DE MÁLAGA

Málaga
La oferta gastronómica y cultural de Málaga nunca deja de crecer, por este motivo surge este proyecto como la reconversión de un espacio de restauración vinculado al tránsito de los pasajeros que vienen y van por ruta marítima hasta la ciudad de Málaga.
En el actual edificio de las Aduanas, donde el viajero busca poder relajarse hasta tomar el barco de salida de la ciudad, o donde poder descansar a la llegada de la misma, nace el Restaurante El Puerto, donde el uso de materiales de presencia mediterránea y tropical, de aspecto moderno y de combinaciones singulares, hagan que tanto el turista como el agente autóctono puedan encontrar un espacio donde desarrollarse.
Actualmente el conjunto vive de espaldas a la ciudad pese a su cercanía con la misma, ofertando servicios enfocados a la restauración para el cliente que va de paso, sin acoger a la población local, ya que no aporta ninguna oferta singular, gastronómica o de ocio, complementaria a las que ya suceden en localizaciones mucho más céntricas. 
Enclavados dentro del edificio de las Aduanas, se desarrolla un programa completo dividido en diferentes zonas de servicio. Primeramente un espacio de entrada enfocado a la restauración más “rápida” donde una gran barra corrida y mesas bajas, den respuesta a los servicios de menú diario o al servicio de aperitivos del personal vinculado con la zona cercana.
En el interior se desarrolla un espacio mucho más asentado, de tal forma que se pueda prestar servicio a diferentes tipos de clientes. Aquí imperan las mesas y sillas de estancia prolongada, para un servicio de comida diferenciado del anterior. Por si se requiere se complementa el espacio con una sala privada, para comidas de reuniones o similares que necesiten de un entorno cerrado y de vinculación mucho más privada.
La estética mezcla las cerámicas, las piedras naturales, haciéndola mucho más acogedoras con el uso de maderas de tonos cálidos, que aporten un confort acústico y climático al entorno. Las paredes quedan impregnadas de masas vegetales que convivan con el entorno, generando una sensación limpia y agradable, depurando el aire y regulando térmicamente el espacio. Un espacio que junto a su situación privilegiada frente al mar, genera un Oasis dentro del tejido administrativo y comercial del Puerto de Málaga.